
Viajes
LA
SIERRA DEL RINCÓN
Existe en el extremo norte de la provincia de Madrid lo que se conoce por la Sierra del Rincón o del Lobosillo. Este término lo forman cinco pueblos: Horcajo de la Sierra, Horcajuelo de la Sierra, Prádena del rincón, Montejo de la Sierra y La Hiruela. Se trata de cinco pueblos muy pequeños pero en un entorno bellísimo que merece la pena ver. Invierno es una estación muy dura para hacerlo, salvo que se vaya bien provisto pues a muy pocos kilómetros se encuentra el Puerto de Somosierra que da paso a Segovia. Las carreteras son estrechas y en esta época se hielan con facilidad, más con el invierno tan duro que nos ha castigado, sin embargo sus parajes nevados son realmente preciosos. En todos estos pueblos hay refugios para caminantes y viajeros con leñeras bien provistas y buenas chimeneas. En Horcajuelo son típicos unos bollos llamados “Cojonudos” muy famosos en los alrededores y por quienes alguna vez los han probado. La Hiruela queda un tanto alejada pero merece la pena acercarse a contemplar su río. El agua helada de la sierra hace que tenga caudal incluso en verano. Además del bonito espectáculo que ofrece de agua limpia y piedra, es un río truchero lo que da idea de que está exento de suciedad o contaminación alguna (no es vano no es fácil su acceso). De Montejo decir que se encuentra el famoso “Hayedo de Montejo”. Famoso por ser el más septentrional de Europa, una delicia para visitar en Otoño, pues el color de sus ramas y de sus hojas es un placer para la vista, eso sí, su visita está limitada y hay que pedir ya en primavera o verano día para no quedarse fuera.
NOTAS SOBRE OVIEDO
Hay toda clase de información en las guías, para ver una ciudad tan bonita como Oviedo, así que no es aquí donde voy a descubrir ninguno de sus encantos. Sólo quiero hacer dos observaciones que no se encontrarán allí.
Para público individual, en la plaza de la Escandalera, donde está la estatua de Botero (no tiene pérdida), se organizan de lunes a sábado, visitas por tan solo tres euros a las 11.00, 13.00, 15.00 y 17.00. Ahora en invierno están suspendidas pero se reanudan a mediados de primavera. Se trata en la mayor parte de los casos de licenciados/as de arte que te enseñan durante hora y media, o dos horas la ciudad. Si se tiene la suerte de no tener prisa y llegar a última hora, la visita se puede alargar bastante, ya que los guías son entusiastas de su ciudad y te llevaran sin problemas a rincones poco conocidos y os pondrán al tanto de anécdotas reservadas a los que son buenos conocedores de la ciudad, mi grupo estuvimos casi tres horas perdidos por allí.
No hay sitio malo para comer en toda Asturias y encima barato, pero me voy a permitir recomendar un rincón excelente en la plaza Trascorrales, (detrás de la Catedral) que se llama “El Raitán” . Tiene un menú de degustación de nueve platos: tres primeros, tres segundos y tres postres, de lo más típico. No sale por más de 20 euros y con él, pueden comer dos adultos. Eso sí, aconsejo moderarse en los primeros para poder llegar con resuello a los postres.
COLUNGA Y LASTRES
Existe en Colunga un Museo todavía no muy conocido, dedicado exclusivamente a recrear dinosaurios y a exponer restos arqueológicos de estos, encontrados por la zona, que es lo que ha dado lugar a dicho Museo. Está francamente bien puesto y hará las delicias de pequeños y mayores. (Por cierto, que los miércoles es gratis). Desde el Museo, que está en lo alto de una montaña, hay una vista magnífica del mar, y de un pueblecito que queda abajo llamado Lastres. Este pueblecito que podría pasar desapercibido, tiene además de una playa estupenda, un restaurante llamado “Casa Eutimio”, que por sí solo merece la visita al pueblo.
EL ENTREGO
La minería ha sido siempre una actividad importante en Asturias, aunque cada vez menos. Existe en su corazón, en una de las zonas de mayor tradición minera, entre Langreo y Mieres, un pueblo llamado “El Entrego” que ha hecho de la minería un Museo. Hasta los que se aburren con este tipo de visitas, se sorprenderán de una tan bonita. Tiene una parte para ver por libre, con toda clase de locomotoras, máquinas a base de poleas, máquinas de vapor, y algunas que incluso el mismo visitante puede accionarla para ver su funcionamiento. Pero lo verdaderamente interesante, es la réplica de la mina que está hecha en una galería subterránea bajo el museo, donde se recrean y se enseñan las condiciones de trabajo y la forma de trabajar. Es una visita de cerca de dos horas, que uno lamenta que termine. El precio es de tan solo 3 euros. Los lunes cierran.
VEGACERVERA
Existe a solo media hora de León capital, un municipio llamado Vegacervera. En él, están las Cuevas de Valporquero, las más espectaculares del norte de España. Son bastante grandes y se tardan en ver cerca de hora y media, pero tiene unas galerías con alturas de hasta cuarenta metros y unas cascadas que merecen la pena. Una recomendación: si se va en verano hay que llevar ropa de abrigo pues en el interior hay una temperatura constante de nueve grados y mucha humedad. Aunque las cuevas son dignas de ver, no desmerece para nada el camino que lleva a ellas. El río Torío ha dibujado unos desfiladeros, que dejan boquiabierto al que pasa por ellos, las Hoces de Vegacervera, los llaman. Lo cierto es que la gran cantidad de ríos y manantiales, entre esos bosques de hayas, hace que sea un lugar de evasión y de disfrute de la vista. Por cierto, si se va aquí, lo suyo es comer chivo que suelen hacerlo guisado. En Otoño y primavera, las cuevas son más bonitas, pues si ha llovido las cascadas vienen más cargadas (en invierno si ha nevado es de acceso difícil) y en noviembre hay una Feria donde la cecina de chivo, es la reina.