JESÚS G.LOBÓN


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El pasado                                                   

 

Hace calor en la terraza

todos duermen,

(la siesta es larga),

o se cobijan en claroscuros.

 

Es verano.

La mirada descansa, lejos,

sobre un campo de encinas,

y una golondrina se detiene en el aire,

rendida al viento que la empuja.

 

El mundo está quieto, en silencio,

inmóvil con el peso de los años

a expensas del azar, o la memoria

vana oración,

trastocada en lágrima de anciano.

 

Ahora sabes que el tiempo,

ese tiempo fugaz,

no está en el ritmo de un reloj.

 

La nitidez del humo que se aleja,

o el eco de las voces remotas,

de todo lo que huye,

o lo que llega,

lo que olvidas o ignoras,

todo,

es la medida incontestable

del tiempo..

 


 

LA ULTIMA VEZ

No tengo ganas de verte.
La última vez llegué tarde
y la calle rezumaba agua de lluvia.
Tan sólo me aguardaban
las huellas dibujadas en la calzada.

Y ni siquiera la calle olía a nieve.
Apestaba a estrellas podridas,
a gasolina quemada,
a excusas, y a vacío,
a, de seguir así la cosa,
dejaré que el amor se escurra entre los dedos.
Tendremos que entregar las alas de la ilusión.

Ayer, cuando volví
no encontré mis huellas,
las huellas que he ido dejando en el asfalto,
esperándote, siempre, cada día.
Ya no queda esperanza.

Supongo que era tarde,
tarde para nosotros, para soñar juntos.

 


 

Despedida

   

 

Me atengo a emociones severas,

Una frase, o despedidas con gestos.

Ya no me incumbe nadie.

 

No quiero decir más.

Quiero decir con nada

lo mismo que tú con los ojos.

 

Ciérralos. Así

Adiós.

 

 


  

 

   Levedad

 

Levedad convaleciente,

ese pender de un hilo,

enhebrado sin soltura.

 

El promontorio

que se dobla, a la deriva,

sin ayuda.

Detrás está el sol,

paciente, vertiginoso,

de rayos constantes,

de refulgir ácido.

 

Sombras, figuras de sueño,

barro inconcluso.

Después la levedad de un roce,

El que aguarda la mano.

 


 

       

             

  Combate

 

Tiene esta tarde un azul delirante

un frío impropio.

Pasan los soles, las nubes

en tránsito lento

incluso tormentas

como puñaladas traidoras.

Pasan, pasan...

 

Antes que lleguen las noches,

la oscuridad de la sombra,

la cercanía sigilosa del deseo,

del desnudo incauto de tu piel,

del desnudo orgasmo...

Yo te ofreceré versos, o cuchillos

según convenga en cada segundo

 


 

         El silencio

 

Las cosas que no te digo

-todas esas cosas que no te digo

cuando hablamos por la noche

al hacer inventario emocional

de la jornada-

no me las reproches.

A veces el silencio

Es un acuerdo tácito,

A veces el silencio lo es todo.


 

         Brasas

 

 

Me he pasado media vida

amándola, deseándola,

echándola de menos,

recuerdo vano.

Practicaba los incómodos gerundios

como si de un remordimiento se tratara.

Me he aplicado mucho

para conseguir las trivialidades,

las traiciones de un amor duradero.

Y ahora, ella se aleja.